Los primeros pasos de la obra evangélica
Uno de los acontecimientos importantes de esta historia fue la llegada de Pablo Besson a la Argentina, el 25 de julio de 1881.
Besson, pastor y misionero, había recibido noticias sobre las necesidades espirituales de creyentes establecidos en la región de Esperanza. Movido por ese llamado, decidió viajar al país y comenzar una labor evangelística entre las comunidades de inmigrantes.
Desde Esperanza recorrió distintas colonias, entre ellas San Carlos, Pujato y Las Tunas, celebrando reuniones, visitando familias y compartiendo el mensaje del Evangelio.
Con el tiempo, familias de la colonia Pujato comenzaron a organizar encuentros dominicales dedicados a la enseñanza bíblica. Apellidos como Engler, Arn, Eckhart y Harris aparecen vinculados a aquellos primeros años.
La Escuela Dominical fue una de las principales expresiones de esta obra, reuniendo a niños y adultos alrededor de la Palabra de Dios.



